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PRECAUCIONES DE ÚLTIMA HORA
Debo cuidarme de los gusanos
cuando me entierren
lo más seguro
es que hablen mal de mí
que escupan sobre mis poemas
y orinen las flores frescas
que adornarán mi tumba
llegado sea el caso
que hasta devoren mis huesos
me arranquen los intestinos
o en el colmo de la injusticia
se roben mi diente de oro
y todo esto porque en vida
jamás escribí sobre ellos
***
SINFONÍA NEGRA
Eva colgaba sus muertos de la ventana
para que el aire lamiera los rostros
preñados de cicatrices
Ella miraba esos rostros y sonreía
mientras el viento empujaba sus senos
hacia la noche agusanada
Una orgía de aromas sacudía el silencio
donde ella se deseaba a sí misma
y entre suspiros y adioses
un grillo ciego desmalezaba
sus antiguos violines
Nadie se acercaba a Eva
cuando daba de mamar a sus muertos
la cólera y el frío
se disputaban su adolescencia
el orgasmo daba paso al horror
el deseo a la sangre
y pequeñas criaturas violentas
despegaban de su vientre
poblando los amaneceres
de luto y de pesadillas
Luego
cuando todo quedaba en calma
y las sombras por fin
regresaban a su origen
Eva guardaba sus muertos
besándolos en la boca
y dormía desnuda sobre ellos
hasta la próxima luna llena
***
LA ÚLTIMA CENA
Y el gusano mordió mi cuerpo
y dando gracias
lo repartió entre los suyos diciendo
"Hermanos
éste es el cuerpo de un poeta
tomad y comed todos de él
pero hacedlo con respeto
cuidad de no dañar sus cabellos
o sus ojos o sus labios
los guardaremos como reliquia
y cobraremos entrada por verlos"
Mientras esto ocurría
algunos arreglaban las flores
otros medían la hondura de la fosa
y los más osados insultaban a los deudos
o simplemente dormían a la sombra de un espino
Pero una vez acabado el banquete
el mismo gusano tomó mi sangre
y dando gracias también
la repartió entre los suyos diciendo
"Hermanos
ésta es la sangre de un poeta
sangre que será entregada a vosotros
para el regocijo de vuestras almas
bebamos todos hasta caer borrachos
y recuerden
el último en quedar de pie
reunirá los restos del difunto"
Y el último en quedar de pie
no solamente reunió los restos del difunto
los ojos, los labios, los cabellos
y una parte apreciable del estómago
y los muslos que no fueron devorados
junto con las ropas
y uno que otro objeto de valor
sino que además escribió con sangre
con la misma sangre derramada
escribió sobre la lápida
"Aquí yace Mario Meléndez
un poeta
las palabras no vinieron a despedirlo
desde ahora los gusanos hablaremos por él"
Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971). Estudió
Periodismo en la Universidad La República de Santiago. Entre sus
libros figuran: "Autocultura y juicio" (con prólogo del
Premio Nacional de Literatura, Roque Esteban Scarpa), "Apuntes para
una leyenda" y "Vuelo subterráneo". En 1993 obtiene
el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas
aparecen en diversas revistas de literatura hispanoamericana y en antologías
nacionales y extranjeras. Ha sido invitado a numerosos encuentros literarios
entre los que destacan el Primer y Segundo Encuentro de Escritores Latinoamericanos,
organizado por la Sociedad de Escritores de Chile (Sech), Santiago, 2001
y 2002, y el Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad
con el Pueblo, Roma, Italia, 2003, donde es nombrado Miembro de Honor
de la Academia de Artes y Letras de Roma. A comienzos del 2005 es publicado
en las prestigiosas revistas "Other Voices Poetry" y "
Literati Magazine". Parte de su obra se encuentra traducida al italiano,
inglés, francés, portugués, rumano, persa y catalán.
Actualmente trabaja en el proyecto "Fiestas del Libro Itinerante".
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