|

Escribir sobre el tema
de escalar los árboles del bosque lluvioso, es un tema para mí
harto difícil de tratar, ya que impera en mí un abierto
e intenso deseo de narrar tantas historias y experiencias vividas, que
peligra caer en el exceso y tratar entonces no ya con un relato corto
como decir un cuento, sino que se torna en principio germinativo para
una novela, y tal cosa no es posible en este momento y lugar en mi vida.
Mí
querida amiga y ganadora de un Emmy Elda Brizuela, hace unos años
me obsequió un libro: High Frontiers, escrito por Mark W.Moffett
y editado por Harvard University Press. La versión que comento
es la originalmente publicada en inglés, desconozco si ya se ha
editado una versión en español.
Apegarme
a una breve descripción del libro, es una formula que me permite
tratar el tema de forma limitada, y por ello manejable en este formato
Web que utilizo, y no someter así a mis lectores, a probables arrebatos
cansadores de sentimentalismo por un pasado prolijo de experiencias muy
agradables asociados con este tema.
Hay
tanto que tratar, desde los antecedentes históricos que condujeron
a la actual situación de la investigación biológica
en el dosel del bosque lluvioso, hasta las más novedosas e interesantes
investigaciones que se están llevando a cabo alrededor del mundo
tropical en el dosel del bosque, todo este rango es tratado en el libro.
Se
denomina Dosel a la capa o estrato del bosque donde convergen las copas
de los árboles, es decir, la capa superior, esta zona es la que
alberga el 70% de la vida que se halla presente en el bosque, la razón
de esto es la presencia de luz solar, a mayor luz solar más energía
y por ello mayor es la cantidad de especies halladas en un determinado
lugar y momento.
En
este punto es imposible dejar de mencionar las plantas epífitas
del bosque lluvioso, estas son plantas que como las orquídeas,
bromelias y muchas otras más, viven ancladas a las ramas de los
árboles pero no son parásitas, todas estas plantas juntas,
producen una masa biótica, -es decir de vida- donde se desarrollan
infinidad de comunidades de insectos y demás, es hallar vida sobre
la vida, sobre la vida. Esta situación pone al dosel del bosque
como la zona de vida con mayor diversidad biológica del planeta.
Una
forma típica de verlo es haciendo una analogía con el mar,
en este al igual que en el bosque, se tiene una o más capas del
agua donde existe la luz solar, es en estas zonas donde se albergan la
mayoría de las especies, las capas más profundas van mostrando
menos y menos vida hasta llegar a las más bajas profundidades donde
la vida sigue manifestándose pero de forma absolutamente precaria
y escasa.
Así
en el bosque cuando caminamos por entre los senderos, lo que vemos es
oscuridad, ocasionalmente vemos la presencia de una fauna huidiza y sensible,
y encontramos que la vegetación en el suelo es rala, haciendo la
caminata por entre el bosque algo fácil y a la vez un poco depresiva,
pues a la oscuridad y ausencia de vida, le sigue la presencia de los imponentes
árboles que con su gran tamaño y porte, tienden a empequeñecernos
y el latente peligro de pisar una serpiente mortalmente venenosa, frecuentemente
impide tener una actitud de relajamiento.
Es
por tanto en el dosel donde se manifiesta la vida, la flora y fauna ricas
en especies, y es esta -la historia narrada en el libro- de cómo
el hombre llegó a conquistar –no sin mucho esfuerzo- esta
zona.
La
fotografía en el libro es muy buena, y la redacción es clara
y concisa, y aunque es escrita por un científico, el carácter
de la obra es divulgativo y por ello, resulta muy interesente y ameno.
Es
de resaltar la descripción de las investigaciones que lleva a cabo
Nalini Nadkarni en el dosel del bosque nuboso de la reserva de Monteverde
en Costa Rica, investigaciones que ya han arrojado resultados asombrosos
que cambiaron en gran medida el paradigma con el cual vemos la dinámica
del bosque lluvioso.
Sin más preámbulo los dejo con parte de
las imágenes que muestra el libro y les recomiendo acercarse a
las copas de los árboles a vivir una experiencia única y
muy enriquecedora.
Dedico este artículo a todos mis ex colegas, guías
naturalistas del bosque lluvioso, un ejército de conservacionistas
mal comprendido.
|