Averiguenos Lo que todos queremos saber Entremos en Contacto  
Iniciar La Experiencia
Leer Texto
Ver Galerías de Imágenes
Joven o Viejo, rebelde o correcto, el asunto es... sin etiquetas
Visites lugares en CalleAmargura
Sea visto y leido por más de  5000 personas al mes
 
 
 

 

Visite Editorial Montena.......

 

Hadas” explora un mundo nuevo por completo, un mundo mágico lleno de la salvaje belleza de las criaturas que no se rigen por las reglas de vida humanas. Viven en un reino de fantasía, de exquisito deleite y deliciosos peligros.
Los dos artistas que crearon este libro, Alan Lee y Brian Froud, han hecho un estudio de la historia del mundo de las Hadas. Valiéndose de antiguas fuentes de información, examinaron mitos y leyendas, separaron la fantasía de la realidad y, por ultimo, dieron vida a sus hallazgos con más de doscientos dibujos y pinturas maravillosos. Raras veces el arte y la investigación han sabido combinarse con un resultado tan bello.
Se han identificado y representado todos los tipos de hadas, hadas del agua, elfos, duendes, hadas de los árboles y muchas otras. Se ha sacado información sobre sus hechiceras favoritas, sus diversiones y sus formas de vida, de las historias celtas, de la gran tradición oral del idioma inglés y de numerosos poetas y escritores. Entre estas fuentes de información están «The Ballad of Thomas the Rhymer», «The Song of Wandering Aegnus», del gran poeta irlandés W. B. Yeats y el poema encantador de Christina Rossetti «Goblin Market». Asimismo aparecen los cuentos de «Oisin», «The Humpback Lusmore», «The Miser on the Faerie Gum» y «Lutey and the Mermaid», todos ellos investigados en sus orígenes y vueltos a contar de forma encantadora e ilustrados con una sensibilidad difícil de superar.
Briand Froud es muy conocido por su libro de fantasía editado por Peacock Press y por una serie innumerable de ilustraciones; Alan Lee ha pintado docenas de ilustraciones para libros de ficción. Los dos artistas viven en Devon (Inglaterra) trabajando juntos muy próximos a los melancólicos bosques y las abruptas colinas de una tierra que parece estar eternamente impregnada del espíritu de las hadas.
LAS HADAS es un autentico deleite para el lector.

Titulo original: Faeries
Traduccion de Jose Mendez Herrera.

@ 1978 Rufus Publications Inc.
Editado en 1978 por Harry N. Abrams, Inc. New York.

@ 1983 Ediciones Montena, S. A.
Alfonso XIII, 50. Madrid-16. Impreso en Artes Graficas Toledo. Polígono Industrial de Toledo (España). I. S. B. N.: 84-7515-329-1.
Depósito legal: TO:663-1985


Nota sobre el uso de la palabra hada.

La palabra «hada» procede del latín «fata», derivada a su vez de «fatum» el hado, el destino, que, en el medioevo, fue considerado una diosa. Igual procedencia tiene el termino «fée» francés, del que se derivaron las palabras inglesas «fey» y «fairie», que han sufrido después variaciones en su ortografía: «fayerye», «fayre», «faerie», «faery» y «fairy». En el original de este libro la palabra «faerie» hace referencia al mundo de las hadas como entidad, a un lugar geográfico, y es también un adjetivo para describir sus atributos, adjetivo que en español se convierte en «feerico», como por ejemplo, música feerica o de las hadas. En la presente versión se le da el nombre de hadas a ciertos seres diminutos, por lo general de especie femenina, que habitan en ese país.

Nota sobre terminología

La nomenclatura del país de las hadas es difícil. Las mismas especies pueden tener nombres diversos, según la región. Los ciudadanos del país de las hadas son tan variados que con frecuencia se les ha c1asificado erróneamente o a la ligera. Una especie se funde con otra, por lo que resulta difícil determinar con precisión donde termina un duende y donde comienza un trasgo. ¿Y que decir de las mudables hadas? Con una forma, pueden corresponder a una categoría; con otra, a una totalmente distinta. Por consiguiente, no hay ninguna regla lógica que pueda aplicarse a la terminología ni, en rigor, a ningún otro aspecto de las hadas, porque es una ley en si misma. Haremos cuanto sea posible por aclarar la cuestión con los hechos de que disponemos.

Prólogo –a manera de Presentación.

Decimos [a modo de] porque no hay en verdad introducción ninguna al mundo de la ilusión. Es decir, nadie podrá presentarnos el mundo de las hadas.

Lo cierto es que puede que os acepten como formando parte de su mundo, o puede que no. Esto queda a su arbitrio. Ciertamente, a veces, se dará el caso de que un ser humano totalmente reacio venga a ser cautivo (es decir, cautivado) del mundo de las hadas, para utilizarlo en beneficio de sus fines. Otras veces, por mucho que vague sin rumbo en torno a los claros umbrosos de un bosque velado por la niebla o se converse con la naturaleza al fondo de un jardín (que se dice, con error, que es uno de los lugares favoritos que frecuentan las hadas), no se conseguirá más que una sensación de humedad.

Nuestra experiencia personal con las hadas es complicada. Y así ha de ser necesariamente con criaturas de carácter tan diverso y en constante modificación. Esforzándonos en poner, al menos, en un tema tan polémico, hemos explorado la leyenda, el mito, las tradiciones orales, el saber de la hadas, e incluso la pura fantasía. Ha sido necesario tamizar toda esa masa de material así acumulado para reducirlo a dimensiones prácticas. Nuestra libro se divide, pues, en varias categorías de lo imaginario (cuando ha sido posible) y en diversas clase de experiencia fantástica.

Pero una cosa debe quedar muy clara aquí. La verdadera experiencia fantástica es muy distinta de esa visión general de lo imaginario compuesta con multitud de literatura sentimental, con legiones de inevitables y eternos finales felices. El mundo de [Erase una vez] con ser encantador y por mucho que lo valoremos, no es el verdadero mundo de las hadas. Las hadas representan el poder, un poder mágico incomprensible para los humanos. Ellas son criaturas extrañas con unos valores y una ética muy alejados del género humano: no piensan, y lo que es más singular, no sienten como los humanos. Esta es precisamente la esencia de su envidia de los mortales y el origen de gran parte de las inquietudes que causan, porque las hadas son en sí criaturas de la materia prima de la vida y van sin cesar atraídas sin cesar hacia todas hacia todas las formas de la facultad creadora y, sobre todo, hacia los momentos de gran emoción en los que tratan de participar. Amantes, poetas, artistas, escritores, escultores, músicos y demás: en rigor, todas las artes, se reconocen deudores de una fuerza no identificable, invisible, caprichosa, sensible, delicada, esquiva y poderosa que se llama [inspiración] o [musa] y que, por lo general, es irresistible cuando se presenta. No es ninguna coincidencia que sean éstas también las principales características de las hadas. Por ello se han de considerar estas infinitamente valiosas.

El país de las hadas es un mundo de misterioso encanto, de cautivadora belleza, de enorme fealdad, de insensible superficialidad, de humor, malicia, júbilo e inspiración, de terror, risa, amor y tragedia. Es mucho más rico de lo que, por lo general, nos induce a creer la literatura, y es, además, un mundo en el que hay que penetrar con suma cautela, pues no hay nada que enoje más a las hadas que unos seres humanos que se mueven curiosamente por sus particulares dominios, como turistas malcriados. Por eso, marchad con suavidad: cuando la recompensa es fascinante, los peligros son verdaderos.

Pero ya nos esta faltando tiempo para correr tan deliciosos riesgos: el contacto de las hadas con los seres humanos, al depender del mundo natural de estos, se limita a contraerse nuestro hábitat.

Es hora –sobrada- de establecer una distinción entre el cúmulo de supersticiones y fábulas llenas de suposiciones, y fábulas llenas de suposiciones acerca de las hadas y su realidad; de estudiar el mundo fantástico con –así lo esperamos- una amable objetividad y disfrutando como es debido de su verdadero valor para el hombre.

Betty Balantime

   
 
Retornar

 

 

Diseño y desarrollo por: Javier Martín Todos los derechos reservados ©Costa Rica Inside Corporación S.A. y otras fuentes. Se autoriza la reproducción parcial en tanto cite la fuente. Tel : 38215-65 info@calleamargura.com