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La Persona

Por Constantino Láscaris. Tomado del Libro "Palabras" editorial Costa Rica

Máscaras vernáculas de la colección de Roberto Lizano

En nuestro siglo se habla continuamente de la persona y en cierto modo con esta palabra ha venido a sustituirse le de ciudadano, y en gran parte las de hombre e individuo. Esta sustitución obedece a una mayor clarificación de los conceptos.

Hombre expresa solamente la pertinencia a la especie. Siendo hijo de padre y madre humanos, y con la sola excepción del monstruosismo, se es hombre. Individuo señala solamente la condición, dentro de la especie, y frente a ella. Ciudadano es mucho más restringida como palabra; proviene directamente del viejo cives romano: sujeto de derecho político y jurídico.

En todo caso, es necesaria la referencia a la especie, para desde ella aclarar el ser del hombre. Y no por simple biologismo, sino porque la especie antecede y engloba al hombre. Es cierto que la especie no existe en ella misma, como una entelequia platónica, sino que solo se da en los individuos, pero desde estos, condiciona a su vez a los individuos. En cuanto miembro de la especie, el hombre se siente proyectado y condicionado al servicio de la pervivencia de la especie. Esto es tan claro que en general los hombres el instinto sexual y la cría de la prole a su propia pervivencia individual. El instinto sexual es una poderosa fuerza que especifica al hombre, es decir, lo hace vivirse en cuanto especie antes que como individuo. El amor es fuerza fecundante o no es amor. Por esto, dentro de una especie, el macho se siente atraído por "todas" las hembras. El hombre tardó hasta el último periodo glacial en llegar a sospechar la relación entre el acto sexual y el embarazo. De ahí la promiscuidad primitiva.

Simplemente con ser hombre no se es persona. Ser persona es mucho mas, siendo al mismo tiempo la manera de planificarse como hombre. Hombre es concepto a nivel zoológico; persona es realización del hombre a nivel antropológico. La humanidad se ha ido construyendo racionalmente unos modelos unos modelos ideales de conducta y a su realización dirige los esfuerzos individuales. En cierto modo, la especie humana se ha dado a si misma el ideal de la construcción de una sociedad de personas.

Persona, en latín, fue la palabra que sirvió para traducir del griego la palabra prosopon, la mascara con que se cubrían la cara los actores de la tragedia. es decir, era mascara pues encubría la cara del actor, pero, al mismo tiempo, mostraba el carácter esencial del personaje en la acción dramática. La "mascara" no encubría sino que revelaba lo esencial. La persona es, así, la configuración característica del individuo ante los demás y desde los demás.

Quienes niegan que el hombre sea libre, los deterministas, no pueden hablar con propiedad de la persona humana. La afirmación del pensamiento y de libertad como raíces de la existencia, son fundamentales. Anaxagoras de Clazomene afirmaba que la vida es meditación y la libertad de que esta de deriva. La meditación, el pensamiento (el poder sopesar el pro y el contra) hace libre al hombre. el hombre entero se planta como libre desde el plano del pensamiento. y al afirmarse como libre, se hace así mismo responsable de su conducta. Por sobre el común de las tendencias, impulsos e instintos, todas esas fuerzas llamadas subconscientes, el individua construye su yo como una súper-estructura totalizada pensante. Cuando ha llegado ha sentirse responsable de esa conducta, entonces se realiza como persona.

Por eso se es hombre o cangrejo, de nacimiento, mientras que la persona es un comportamiento. El deficiente mental, el envilecido, el "ciego moral", el que sufre de satirismo, pueden ser hombres pero no personas.

De la concepción de la persona como autoconstrucción libre y responsable, se deducen las más serias consecuencias.

Por de pronto, es de señalar que la personalización de un hombre se realiza a la vez de la especie y contra la especie. Dentro de especie, pues se precisa de la sociabilidad para la auto configuración personal, tal como se necesita de los demás, los prójimos o próximos, para aceptarse responsable. Pero es también contra la especie, ya que ese responsabilizarse es asumir los propios instintos, entre ellos el instinto sexual, y, en lugar de darle salida espontánea, encauzarlo, Biológicamente, el varón es fecundador de hembras. Antropológicamente, el hombre encauza la fecundación indiscriminada a través de instituciones, como la familia con todos sus variantes, para lograr una prole superior.

Por ello, suele hablarse de derechos del hombre y deberes de la persona. Simplemente en cuanto hombre, no tiene sentido hablar de los deberes, pues no se ha alcanzado el nivel de la responsabilidad. Los derechos del hombre son aquellos que le permiten llegar a realizarse como persona, sin perjudicar a los demás. En cuanto se de este caso, desaparecen los derechos para aparecer la necesidad de defender el bien común. En cambio, de la persona suele hablarse de deberes, ya que al ser responsable, es quien puede asumir deberes, por encima de la mera vida vegetativa y sensitiva. Decir "persona responsable" es en realidad una redundancia.

De entre los deberes de la persona, solo voy a referirme ahora a uno: la paternidad responsable.
Paternidad responsable es reconocerse sujeto de deberes para con los demás, incluso para con quien todavía no existen, los propios hijos. es reconocerse sujeto de deberes cuando no hay, y quizás no llegue a haber, contrapartida individual reclamante del cumplimiento del deber. En cuanto especie, tal planteamiento no tiene sentido. En cuanto persona se alcanza la plenitud al responsabilizarse ante la futura progenie. El ejemplo mas claro es el de las enfermedades hereditarias. A nivel animal, no hay responsabilidad; a nivel humano mágico, se refluyo sobre seres superiores la responsabilidad (las siete generaciones malditas); a nivel de persona se acepta la responsabilidad y se evitan entonces los hijos. y si el estado es eficiente, impone esa responsabilidad drásticamente.

Pero propiamente la paternidad responsable es mucho más. Para llevar la vida digna de la persona, es una sociedad industrial, se requiere un largo periodo de la vida dedicado a la preparación profesional y humana. Velar por ese periodo es responsabilidad de los padres, y obligar a que se haga es función del estado. Solamente, como persona, se pueden tener hijos cuando se les puede dar sustento y educación. Evadir esa responsabilidad es retomar al mismo nivel moral-mágico de la promiscuidad primitiva.

En el plano de política, o conveniencia racional, el respeto a la persona llevo a la superación de la esclavitud y el feminismo.

Finalmente, es de señalar que no se tiene el derecho de renunciar a ser persona. Esto implicaría el aislamiento individual total. Viviendo en sociedad, los demás tienen el derecho de exigir la conducta responsable a todos sus miembros. La paternidad responsable no es un derecho renunciable. Por ello, no queda simplemente a nivel indiscriminado familiar. El estado (instrumento de la realización del bien común) tiene el deber de exigir su realización. Si no lo hace, incumple uno de sus principales deberes.

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